Entrevistas

Forastero, el cocktail perfecto

Forastero, el cocktail perfecto

Aprovechando su visita a Barcelona entrevistamos a la banda instrumental Forastero, quienes el próximo día 18 de noviembre sacarán a la luz su disco debut “El submarinista en el tejado de la mano de Lovemonk. Al final de la entrevista podréis ver el vídeo que les grabamos durante las pruebas de sonido previas a su actuación en el Marula Café interpretando la canción “Frenesí”.

 

Por Armand Rodríguez

 

Fuck&Young: En la descripción de vuestra fanpage de Facebook podemos leer “cinco músicos forajidos buscan su sonido desde 2011″, cinco años más tarde aparece el “Submarinista en el tejado”

Forastero: Sí, han sido cinco años de búsqueda, también de transición, viaje, recorrido…casi como dice nuestro nombre, Forastero, visitando distintas tierras, las tierras de las que veníamos cada uno de los miembros, tratando de conectar esos territorios distintos porque unos venimos de la música negra, otros de la electrónica, otros del rock experimental, algunos con cierta afiliación con el jazz, y de repente que todo eso se una, que confluya, que encuentres el camino y el lenguaje común es complicado y además sufrimos varios cambios de formación que significaron parones en la trayectoria y ya cuando se incorpora Chavi (Juan Carlos Ontoria) como teclista ya todo rueda. También el interés de Lovemonk, a quienes les gusta nuestro sonido y quiere sacarnos un disco, precipita los acontecimientos, es verdad que han sido cinco años, pero no de travesía por el desierto, si no de encontrar algo que nos pareciera interesante ofrecer, porque no queríamos hacer un grupo que ofreciera algo previsible, nos queríamos mover en lo que el nombre indica, en algo que sea forastero, que no esté en ningún sitio, que al mismo tiempo esté en muchas tierras y que no sea fácil de definir.

F&Y: Tal y como has dicho, Lovemonk ha sido la pieza clave, un sello que siempre ha buscado un sonido distinto, de calidad y que suele entenderse más fuera que en nuestro país.

Forastero: Creemos que Lovemonk ha interpretado precisamente lo que nosotros buscábamos, un sonido original que no puedas encontrar habitualmente y un poco esta mezcla que hacemos nosotros del jazz, el rock, la electrónica…La llamada de Lovemonk ha supuesto para nosotros un punto de inflexión, el momento de ponernos a trabajar en serio, pulir los temas en conjunto. Ha sido un cruce de caminos entre ellos y nosotros, Lovemonk es un sello poco entendido aquí debido a su catálogo ecléctico y difícil de etiquetar, cosa que no ocurre en Alemania, Holanda o Inglaterra, aquí si no estás en el jazz, el indie o la electrónica o algo más sencillo de definir te encuentras de repente en ningún sitio, y eso es lo que nos pasó a nosotros hasta que llegaron ellos, quienes hay que decir que nos han exigido y hecho trabajar mucho, ya que éramos un grupo más de improvisación en el local, de temas más desparramados, y ellos han logrado que hagamos este ejercicio de síntesis hasta convertirlo en este disco. Tuvimos que renunciar a muchas cosas pero ellos lograron convertir lo complejo en sencillo, el menos en más.

F&Y: Al ser una banda instrumental es fácil que se diga que vuestra música podría formar parte de la banda sonora de una película…

Forastero: Es lo que siempre se dice de la música instrumental, que es muy cinematográfica, que siempre recuerdan a alguna película. Nosotros podríamos decir que tenemos una cierta sonoridad a las bandas sonoras de los 60, que mezclaban el jazz con la música de orquesta, pero digamos que hubo un germen en Forastero que empezó siendo eso pero luego derivó a una cosa que tiene más que ver con la música contemporánea, aunque evidentemente la música instrumental incita a la imaginación y crea ciertas escenas en la mente.

F&Y: Aún así en los títulos de las canciones hay varias referencias al cine, para empezar la que abre el disco y da nombre al mismo “El submarinista en el tejado”, en el que uno no puede evitar pensar en Chaim Topol tocando el violín y cantando “Si yo fuera rico” en la película de Norman Jewison.

Forastero: (risas) En realidad eso fue más bien una broma, en la música instrumental tienes que buscar que los títulos tengan algo de gancho ya que no tienes otra cosa que te ayude, y es una especie de juego, en vez de un violinista, que ya es raro de ver encima de un tejado, imagínate un submarinista. Tiene que ver mucho con nuestra personalidad, además nos pareció un buen título para el disco porque habla de una persona que se sumerge en la búsqueda de sonidos y al mismo tiempo trata de levantarse y llegar hasta arriba, es esa cosa de estar fuera de sitio, desubicado.

F&Y: Sigamos con las referencias cinematográficas: “Frenesí”, la canción de la que hemos grabado el vídeo durante la prueba de sonido, ¿es un guiño a la película de Alfred Hitchcock?

Forastero: Pusimos el título por Hitchcock, sí, de hecho estuvimos planteándonos poner todos los títulos con referencias cinematográficas pero nos pareció algo demasiado obvio, un terreno muy transitado este de la música instrumental peliculera, y aunque hay títulos con referencias cinematográficas, ya que el cine forma parte de nosotros, este título está por esa referencia a Hitchcock pero también porque es una canción frenética (risas).

F&Y: ¿“Medicine Man” es un guiño a la película titulada aquí “Los últimos días del Edén”?

Forastero: No, en realidad en una versión un grupo británico llamado Mandingo que es una especie de super orquesta de gente del jazz que también hacía rock enfocado hacia la psicodelia de los 60 que sonaba muy tribal. Es un tema que trajo nuestro contrabajista Javier Díez-Ena, fanático del grupo, una canción apabullante que hemos llevado a nuestro terreno ya que en la original hay veintipico músicos y nosotros somos solamente seis, pero no tiene nada que ver con la película.

F&Y: Es curioso cómo ha cambiado la figura del “medicine man”, antiguamente se le llamaba al curandero o brujo de los pueblos indígenas y hoy a los que venden semillas de marihuana.

Forastero: Exacto, al “dealer”, nosotros estamos repartiendo mierda de la buena que diría Miles Davis (risas), medicina de la buena para sanar el alma y poner el cuerpo en movimiento.

F&Y: Siguiendo con las drogas, en el disco podemos encontrar la canción “Morfina”.

Forastero: (risas) Pasa un poco lo mismo como con “Frenesí”, si te fijas un poco al principio da esa sensación de estar flotando, de letargo, luego el tema se va desarrollando y, al igual que el cuelgue con la morfina, te va subiendo y acabas con un globo espectacular, además es una clara referencia al grupo Morphine, banda que nos parece fundamental y tiene mucho que ver con nuestra música, también tiene un saxo barítono que es protagonista, y nos pareció que era un título que casaba, que tenía mucho que ver con lo que estábamos contando, y además sirve de homenaje a Morphine, que es un grupo que tras la muerte de Mark Sandman se ha disuelto y ha quedado en parte en el olvido.

F&Y: ¿”El baile Watusi” es un homenaje a Ray Barretto?

Forastero: Ah, pues mira, ésta es nueva (risas). Es que lo de los títulos de la música instrumental tienen mucho con la casualidad, el azar…Lo llamamos “El baile Watusi” porque tiene un aire muy africano, lo del baile Watusi fue porque en los 60 había una coreografía dentro del twist y del rockabilly que tenía ese nombre, de hecho el baile de John Travolta y Uma Thurman en “Pulp Fiction” (1994) es un baile watusi (otra referencia cinematográfica). Como nos pareció un tema muy bailón, muy africano, muy watusi, le pusimos ese nombre, es otro homenaje a otro de nuestros referentes, al final somos una especie de puchero o marmitako de referencias y de gustos y entre ellos está el rock’n’roll y rockabilly de los 60.

F&Y: Entremos en cosas serias: “Dormíamos, despertamos” es una referencia clara a la placa que pudimos leer en la acampada del 15M.

Forastero: Sí, es una referencia clarísima a lo que sucedió en aquel momento, es una esperanza de que todo eso germine y que podamos despertar de verdad. Es un tema muy evocador también, con un desarrollo que habla un poco de eso, empieza más calmado, como que todo se va densificando, luego ese “run-run” empieza a crecer y de repente tiene ese estallido, luego la calma que vino después, y el estallido final que es un poco la esperanza que nosotros tenemos, somos un grupo instrumental y es difícil hacer política pero podemos hacerla con los títulos, y este era un homenaje ya que se compuso con esa intención.

F&Y: Siguiendo con la política, la semana pasada ganó Donald Trump las elecciones de Estados Unidos, ¿cómo lo estáis viviendo?

Forastero: Pues…Hay que aprovechar la vida al máximo porque no sabemos lo que va a durar, la Tercera Guerra Mundial está latente y como no sabemos a dónde va a ir el mundo, y por lo visto no en muy buen camino, vamos a bailar como si no hubiera un mañana.

F&Y: De hecho un buen refugio sería San Carlos, ciudad inventada que aparece en la portada de “El submarinista en el tejado”.

Forastero: Sí, totalmente, tiene una historia muy bonita la portada de Alberto García-Alix, ya que él es más conocido por los retratos de La Movida, de los moteros, de la gente del rock’n’roll pero últimamente está tirando más hacia una fotografía más poética, simbolista y él hizo esta foto de una maqueta que le pidió a un artista de una ciudad que no existe (“San Carlos, un horizonte falso”), sobre esa maqueta buscó planos e hizo diferentes planos, es una ciudad fantasma, algo que tiene que ver con Forastero.