Entrevistas

Oscar Giménez: Sold Out

Oscar Giménez: Sold Out

Con motivo de la publicación de “Sold out”, una crónica ilustrada de conciertos creada a partir de relatos de Txemi Terroso, y la exposición del mismo nombre que podrá visitarse hasta el 27 de mayo en la sala Monkey Garage (Santa Brígida, 11), hablamos con el autor, Oscar Giménez, sobre sus dos grandes pasiones: ilustración y música.

Por Armand Rodríguez

 

Para empezar una pregunta bastante global, ¿qué fue primero para ti, la ilustración o la música?

Ufff…pregunta complicada, son mis dos grandes pasiones artísticas de la vida, y me he movido mucho por ellas, muchos de mis cambios vitales han sido influenciados por la música, igual que a la mayoría, ¿a ti no te pasa que ciertas etapas de tu vida han ido marcadas por ciertos estilos de música o ciertas bandas? En mi adolescencia de repente el cambio fue conocer a The Jesus and Mary Chain, The CureJoy Division…y ésto te marca de forma personal y no sé hasta qué punto también profesionalmente, y la ilustración o el dibujo también me han acompañado toda la vida. Lo curioso es el momento en el que se encuentran ambas pasiones, la ilustración ha marcado las decisiones que he tomado en la vida pero la música, a nivel personal, me ha llevado por ciertos caminos también, así que no sabría responder a la pregunta pero imagino que debería decirte que primero fue la música, que es el motor de muchas cosas.

¿No te ha ocurrido nunca que te hayas sentido atraído por una banda, incluso hayas hecho un dibujo de ella y que con el tiempo te hayas arrepentido por la evolución que ha seguido esa banda, incluso que le hayas perdido la pista?

Es una pregunta comprometida pero en realidad tengo muy claro que no soy nada mitómano, en el sentido de que puedo ser muy fan de alguien pero eso no significa que vaya a perdonárselo todo y voy a justificarle todo por el hecho de que me guste. Creo que hay gente que es así, que justifica cualquier desvarío de un artista, por suerte yo no soy una persona adictiva, no hay nada que me enganche lo suficiente como para justificarlo todo. Con la música me pasa eso, hubo una época en que escuchaba solamente a The Cure, en mis 18/19 años, pero después durante un tiempo me desencanté, pero como nunca mitifico a los artistas a los que sigo puedo ser bastante crítico como para decir “mira, tu carrera ya no es lo que era, aunque aprecio los grandes momentos”, lo cierto es que la mayoría me decepcionan, pero hay que ser coherente, en trayectorias de bandas que llevan muchos años ellos evolucionan y cambian, igual que tú, y no tienes por qué seguirlos. Pero a la vez me sorprende descubrir grupos nuevos, sea de la edad que sean, y te vuelvan a ilusionar sin saber cuándo te van a decepcionar, muchas veces me fllipo con un primer disco sin tener la necesidad luego de seguirles la pista.

¿Cómo surgió la colaboración entre Oscar Giménez y Txemi Terroso para elaborar Sold Out?

Pues fíjate que, como te decía, siendo la música una gran pasión, antes de mudarme a Madrid siempre iba pensando “ojalá hubiera algún proyecto que relacionara lo que hago con la música”, el problema es cuando es un proyecto personal y tú lo fuerzas, es como si me hubiera forzado a hacer algo relacionado con la música, a mí me cuesta mucho mantener la motivación, el tiempo para proyectos así. Lo bueno de encontrarse con alguien como Txemi, como un alma gemela, es que los dos sois el motor, uno arranca al otro. Lo conocí a través de amigos en común cuando me mudé a Madrid y vimos que en seguida conectamos con nuestros gustos musicales y culturales, y en el primer concierto que fuimos juntos, que fue de Skunk Anansie en 2009, salimos y fue tal cual, me dijo que estaba cansado de tanta crítica musical que fuera incapaz de transmitir la energía del concierto, que se quedaba simplemente con los datos, el setlist…sí que había algo de emoción pero no era lo que sentías cuando estabas allí. Es alucinante cuando un concierto te hace llorar, incluso levitar, se expresan emociones al máximo, me dijo que iba a abrir un pequeño blog en la web de La Sexta escribiendo crónicas de conciertos a su manera y allí se me ocurrió preguntarle cómo lo iba a ilustrar, si iba a subir una foto de archivo, si iba a hacer una foto con el móvil, ¿por qué no una ilustración? Y medio en broma empezó la cosa, como era un blog libre en el que no teníamos que dar ninguna explicación a la cadena fuimos subiendo varios conciertos hasta el momento que cogíamos una agenda y marcábamos todo aquello a lo que queríamos ir, aquello fue escalando,a la gente nos seguía la pista y aquí estamos con este “Sold out: crónicas ilustradas de 50 conciertos irrepetibles”.

En estos tiempos de internet es más fácil llegar a la gente, es buen momento para la música, mucha gente se autoproduce y puede compartir su trabajo sin necesidad de tenerlo en formato físico, igual pasa con la ilustración o el diseño, pero luego hay una situación contraproducente en el momento en que eso no se valora y es muy común que se les pida a los artistas que toquen gratis o que hagan un diseño o ilustración sin cobrar, incluso se usan canciones o imágenes sin pedir permiso, incluso eliminando la firma que indica su autoría, ¿cómo es tu situación respecto a ésto?

Por un lado en general nunca he renegado de las tecnologías en general, ni de todas estas fórmulas ni del acceso de la música a todo el mundo pero, aquí viene la mentalidad viejuna, se ha perdido el respeto por lo que antes tenía un valor, vivimos en un ambiente en el que es muy fácil acceder a la música, el contacto con el músico es mucho más directo a través de redes sociales y demás, para bien y para mal, y eso hace que el acceso a esas imágenes, textos, canciones parezca libre pero en realidad no lo es, hay autores detrás de todo eso, incluso hay gente que no lo sabe, no se da cuenta de que no puede coger cosas y reproducirlas en otro lado, y eso hace que el respeto por la autoría se haya perdido, hay un libre mercado en el que mucha gente lo sabe y se aprovecha de esta circunstancia, es una lástima, ha repercutido en mi campo, en el de la música, y eso va desde el momento en el que una persona va al concierto solamente para subir fotos o vídeos para demostrar que estuvo allí, sin importarle nada lo que esté ocurriendo sobre el escenario, lo mismo digo de la gente que se lo pasa de cachondeo hablando, como decía no hay que mitificar al artista, antes que artistas son personas y se les está perdiendo el respeto.

¿Hay algún artista que tengas pendiente tanto por ver como por ilustrar?

Pues se me escaparon The Jesus and Mary Chain, quienes estuvieron presentando nuevo disco hace unas semanas, porque coincidió que cuando actuaron en Barcelona yo estaba en Madrid preparando la expo y cuando actuaron en Madrid ya estaba de vuelta en Barcelona. Son un grupo que me da lástima no haber podido ver aún con la de años que hago que los sigo y con lo que me han marcado.

¿Alguna ilustración que te haya costado mucho y otra de la que te sientas muy orgulloso?

A veces no sabes la que te va a costar, empiezas algo de lo que tienes una idea más o menos clara y luego al ejecutarla no te gusta, te sale mal. Hay algunas de las que reniego ahora, con el tiempo, de las que pienso que no las voy a volver a hacer otra vez. Y orgulloso cuando coincide que a la gente le gusta y a ti también te gusta, hay otras que le gustan a la gente y en cambio yo les he pillado manía, pero estoy orgulloso por ejemplo de las de Portishead, de la de Toundra, la de Pulp, en general de todas las que están en el libro, estoy feliz de haber conectado y de haber transmitido lo que quería, ya sabes, cuando pasa eso es algo muy grande.

Hablemos de tus masterclass, ¿cómo logras transmitir tus ideas y sentimientos a los asistentes?

Es un poco raro porque en el fondo estás contando tu historia, cómo haces las cosas, pero a la vez es bonito cuando ves que eso llega a la gente. Lo que siempre intento transmitir es que un artista debe ser coherente: transmite lo que sientes siendo tú mismo, pero no copies, inspírate.